
WSOP y escándalos: las historias más sonadas de trampas y provocaciones
Los mayores escándalos de las WSOP: trampas, chip-dumping en el caso ClubWPT Gold, provocaciones y colusiones que forzaron el cambio de las reglas de la serie para 2026.

Вячеслав
Бобович
El póker es un juego donde la fortaleza mental lo es todo, especialmente cuando los límites suben. En las World Series of Poker, el escenario definitivo para cualquier profesional, la presión es máxima. Y esa tensión suele ser el caldo de cultivo idóneo para la polémica. Las series han sido testigos de innumerables historias de provocación y trampas descaradas. Analizamos los incidentes más sonados que forzaron a la WSOP a rediseñar sus reglas de cara a 2026.
El escándalo de ClubWPT Gold

Comenzamos con una historia reciente. El año pasado, Jesse Yaginuma se coronó en el evento Millionaire Maker de $1,500 tras derrotar a James Carroll en el heads-up. El campeón se embolsó, además, un bono de $1 millón cortesía de ClubWPT Gold. Sin embargo, ambos jugadores fueron inmediatamente acusados de colusión y chip-dumping. Yaginuma se había clasificado para la WSOP mediante un satélite de ClubWPT, entrando en una promoción en la que la plataforma le garantizaba un millón extra si lograba el brazalete. Al arrancar el heads-up, Carroll le superaba en fichas con una ventaja de 9 a 1. Aun así, el futuro campeón remontó la distancia gracias a una serie de limps y folds sumamente inusuales por parte de su rival, sin llegar a ganar un solo bote grande de forma legítima.
Horas después de concluir el torneo, la dirección de la WSOP congeló la entrega del brazalete y de los premios para abrir una investigación. Finalmente, la organización tomó la decisión sin precedentes de anular el resultado del Millionaire Maker, repartiendo el dinero restante del prize pool entre los finalistas sin designar un ganador oficial. Aunque la organización evitó acusar formalmente de pacto a Yaginuma y Carroll, los informes de la prensa confirmaron que ambos jugadores recibieron un veto de por vida por parte de Caesars, lo que de facto les prohíbe volver a registrarse en cualquier evento de las Series Mundiales.

La polémica de Yaginuma obligó a la WSOP a implementar una nueva regla estricta: cualquier incentivo o pago de terceros que altere la integridad del juego será considerado una violación del reglamento, castigado con la descalificación inmediata del torneo y la confiscación de los fondos.
Will Kassouf contra el mundo

El año pasado también nos dejó otro gran altercado en las mesas. Will Kassouf, conocido desde su profunda andadura en 2016 por su exasperante lentitud y su constante provocación verbal, volvió a las andadas. En esta ocasión, el jugador británico no dio tregua. La dirección del torneo llegó a imponerle un reloj de decisión de 10 segundos e incluso penalizaciones de órbitas completas por conducta antideportiva, pero nada logró frenar su actitud hostil.
Kassouf cayó eliminado del Main Event en la posición 33.ª, empujando su resto con sietes de mano frente al K5 del mismo palo de Kenny Hallaert. En lugar de encajar la derrota con clase y cobrar sus $300,000 de premio, el británico montó un espectáculo bochornoso. Calificó la mano de absoluta desgracia y tildó de cobardes a sus oponentes. El personal de sala tuvo que intervenir de inmediato, pero el británico redobló sus ataques encarándose con los directores de torneo y lanzando una última advertencia a la mesa: «Me acordaré de vuestras caras. Nos volveremos a ver el año que viene y os voy a destrozar uno a uno».

La rabieta de Kassouf no intimidó a nadie. El servicio de seguridad lo escoltó fuera del casino y la dirección de la WSOP lo suspendió para el resto del festival. Como consecuencia directa de su comportamiento, el reglamento se actualizó para prohibir de forma explícita el retraso intencionado del juego con el único beneficio de escalar posiciones en los saltos de premios (payjumps).
Cartas marcadas en el torneo High Roller

En las WSOP Europe de 2021, el polémico Martin Kabrhel ya había protagonizado un tenso desencuentro al protestar airadamente cuando le solicitaron tiempo en una decisión. Sin embargo, dos años más tarde, el high roller checo se vería envuelto en un escándalo de proporciones mucho mayores.
Kabrhel logró colarse en el día final del Super High Roller de $250,000, el torneo más exclusivo del festival de 2023 con una bolsa de premios de $17,181,000. Durante la competición, profesionales de la talla de Andrew Robl y Hugo Lemaire denunciaron que el jugador checo estaba marcando las barajas presionando el reverso de los naipes con la uña. Además, Kabrhel se levantaba de continuo para intentar descifrar el reverso de las cartas de sus rivales. Ante la gravedad de la situación, la WSOP decretó antes de la mesa final que los jugadores tenían estrictamente prohibido ponerse en pie durante el transcurso de una mano. Pese a la controversia, Kabrhel siguió jugando y finalizó en tercera posición, embolsándose cerca de $2.3 millones.

Las Series Mundiales abrieron una investigación formal, aunque nunca publicaron resolución alguna sobre si las cartas estaban alteradas físicamente. No obstante, la organización blindó las reglas prohibiendo tajantemente levantarse de la mesa a cualquier jugador con cartas activas en la mano. Kabrhel desmintió todas las acusaciones de juego sucio e incluso amenazó con emprender acciones legales por difamación, una demanda que finalmente nunca llegó a presentar.
Los trucos de Coca

En el Heads-Up Championship de $10,000 de la edición de 2015 se vivió una historia similar de sospecha de marcas en la baraja. El jugador moldavo Valeriu Coca terminó en la quinta posición para un premio de $54,545. No obstante, sus rivales no tardaron en notar patrones alarmantes. Connor Drinan fue uno de los primeros en advertir la inusual conducta del moldavo: Coca examinaba sus cartas de un modo muy sospechoso y parecía tener una precisión sobrenatural a la hora de foldear ante manos premium o presionar cuando sus rivales flojeaban. Drinan observó que su oponente siempre esperaba a que él mirara sus cartas en primer lugar. «En cuanto se dio cuenta de que yo no iba a mirar mis cartas primero, se bloqueó por completo. Tuvo que mirar su mano y tiró las cartas en el botón», relató Drinan.
Otros oponentes adoptaron la estrategia de ocultar físicamente la visual de sus cartas para neutralizarlo. Al rastrear sus antecedentes, se descubrió que Valeriu Coca ya había sido expulsado de todos los casinos de Praga tras ser sorprendido doblando de manera casi imperceptible las esquinas de los ases y reyes de las barajas. Aunque la WSOP envió las barajas usadas en el evento heads-up a un laboratorio para su análisis, los resultados finales no revelaron marcas físicas ni sustancias químicas visibles.
Pese a la falta de pruebas concluyentes, Coca recibió su cobro de $10,000. A raíz de este incidente, las Series Mundiales instauraron controles aleatorios de barajas calientes a pie de mesa y reforzaron la vigilancia con cámaras de seguridad sobre perfiles sospechosos.
El Laptopgate


En 2024, la polémica estalló en la mesa final del Main Event, donde Jonathan Tamayo se coronó campeón llevándose el premio gordo de $10 millones. Durante toda la final, el profesional estadounidense se acercó constantemente a su raíl, donde figuras como el cuatro veces campeón de la WSOP Dominik Nitsche y el ganador de tres brazaletes Joe McKeehen monitorizaban el juego. Los asesores de Tamayo seguían la retransmisión oficial y operaban un ordenador portátil con solvers y tablas de rangos en tiempo real. Para colmo de sospechas, se difundieron imágenes de uno de sus ayudantes pasándole un auricular a otro colaborador. Las dudas sobre si Tamayo recibía asistencia directa durante el juego en curso inundaron los foros, a pesar de que no se pudo certificar una infracción directa del reglamento. La polémica aumentó al medirse en el heads-up a Jonathan Griff, un jugador recreativo que no contaba con un equipo de analistas de apoyo técnico.
La controversia, bautizada de inmediato como «Laptopgate», destapó un vacío legal: técnicamente, Tamayo no violó las reglas vigentes al consultar con su raíl entre mano y mano. Sin embargo, tras meses de acalorado debate en la comunidad, la WSOP reaccionó en 2025 prohibiendo taxativamente el uso de solvers o cualquier dispositivo electrónico de asistencia técnica tanto en el área de juego como en las zonas destinadas al público de apoyo. El propio Tamayo declaró más tarde que acataría cualquier cambio en la normativa: «No me opongo a las modificaciones. Ahora las reglas del juego están claras para todos por igual, y eso es lo justo».
Gold contra Leyser

Cerramos esta selección con un litigio histórico vinculado a uno de los mayores premios de la historia del circuito. En 2006, el productor de televisión Jamie Gold arrasó en el Main Event, reclamando el brazalete de campeón mundial y un cheque por valor de $12 millones. Sin embargo, la alegría le duró poco, ya que su socio Crispin Leyser reclamó de inmediato la mitad del botín.
Leyser argumentó que existía un acuerdo verbal cerrado antes del torneo. La sala de póker Bodog había patrocinado la entrada de Gold a cambio de que este convenciera a celebridades para promocionar la marca en el evento principal, una tarea para la cual Gold requirió de los servicios y contactos de Leyser. El pacto estipulaba que Gold cedería el 50% de sus ganancias. Tras alzarse con la victoria, Gold intentó desentenderse del trato, lo que llevó el caso a la justicia ordinaria. En agosto de 2006, un tribunal bloqueó la transferencia de $6 millones del premio. En diciembre de ese mismo año, la corte federal mantuvo el embargo preventivo al considerar muy sólidas las pruebas del demandante. Finalmente, en 2007 ambas partes alcanzaron un acuerdo extrajudicial privado. Aunque los detalles del pacto siguen siendo confidenciales, es un secreto a voces que Gold tuvo que abonar a Leyser la mayor parte de la suma reclamada.
Las World Series of Poker 2026 de Las Vegas arrancarán el próximo 26 de mayo y se prolongarán hasta el 15 de julio. Nos espera un calendario trepidante de 100 eventos con brazalete en juego donde se darán cita los mejores jugadores del planeta. ¿Asistiremos este año a nuevos escándalos en la mesa? La respuesta no tardará en llegar.